miércoles, 16 de noviembre de 2011

Carta no fumadora a Mariano Rajoy


Cuando empecé este blog, me hice la firme promesa de que nunca hablaría de política en él. No os preocupéis, no voy a romper esa promesa empezando a hablar de política hoy, voy a hablar de sentido común.

Ayer, uno de los blogs de referencia gastronómica (y seguramente en general) de este país, El Comidista, publicó una carta con este mismo título que podéis leer aquí.

Subscribo palabra por palabra lo que dice Mikel López Iturriaga. La verdad es que después de leerlo y pensarlo un poco en frío, pensé, como alguno de los comentaristas de esa entrada, que realmente Mariano Rajoy no hará nada en este sentido si llega a la Moncloa. Tiene cosas mucho más importantes de qué preocuparse, y es que además, su partido apoyó esta ley en el Congreso, con lo que no tendría mucho sentido que sólo unos meses después quisiera retirarla.

Sin embargo, dos cosas han hecho que empiece a pensar que Mariano Rajoy puede estar pensando en serio hacer semejante desatino. La primera, hoy, la ex-ministra de Sanidad con el PP Ana Pastor, ha dicho esto: "Estoy totalmente de acuerdo con Mariano Rajoy: preservar la salud para nosotros es fundamental y no jorobar la vida a la gente". Claro, lo difícil es saber lo que piensa Rajoy, y claro, para mí jorobar la vida a la gente es precisamente hacer lo contrario de lo que dice la actual ley.
Y dos, me he percatado que uno de los medios de comunicación que afines al PP, lleva varios días con esto en su portada:


Así que estoy temiendo que puede que Mariano Rajoy realmente esté pensando hacer la gilipollez de derogar esta ley.

Antes que nada, dejadme decir que no he fumado nunca, y es probable que nunca vote al señor Mariano Rajoy, así que los que queráis decir que no soy objetivo, que estoy cegado por el antitabaquismo o por el antippismo, decidlo, os equivocáis.

Os equivocáis porque independientemente de quién aprobara esta ley, que recuerdo, fue aprobada por una gran mayoría del Congreso, es una buena ley.

Como todas las buenas leyes, protege los derechos del débil, y preservan los derechos más importantes. Ojo, soy un firme defensor de las libertades individuales, pero cómo me enseñaron de pequeño, mis derechos se acaban donde empiezan los de los demás. Y en este caso debería ser indiscutible que mi derecho a no fumar pasivamente esté por encima del de cualquiera a fumar. Es decir, la salud por encima del placer. Pero es más, incluso si no fuera malo para mi salud, sería lo mismo. Por mucho que yo quiera escuchar música a toda pastilla a las 2 de la mañana, debe prevalecer el derecho de mi vecino de no querer escucharlo. Además, me parece perfecto que cada uno tenga sus vicios, yo tengo los míos, pero no es de recibo que yo tenga que compartirlos.

En todo caso, Mikel habla de los restaurantes. De hecho dice cómo la predicción interesada de muchos de que esta ley iba a ser una hecatombe para la hosteleria, no se ha cumplido.

Si nos centramos en lo nuestro, los conciertos, creo que es aún más claro que la gente no ha dejado de ir a salas de conciertos por esta ley, y es obvio que se puede disfrutar de los conciertos mucho mejor sin aguantar humos ajenos.

Es verdad que el mundo del rock ha tenido una larga relación con el tabaco. Pero los tiempos cambian. Me acuerdo como hace ya unos cuantos años una banda (no recuerdo cual, pero sí que era de fuera) pidió al respetable que por favor no fumara. Aquello puso de manifiesto dos cosas, una que el respetable español en aquella época no entendía mucho inglés, y dos, que en el tema del tabaco, el respetable español es muy maleducado. De hecho, otra banda (de esta sí que me acuerdo, The Wedding Present), ya con la primera ley antitabaco en vigor, pidió al respetable que no fumara en un concierto hace unos años. De hecho, en aquel local no se debería haber podido. Pues bien, alguno para dejar claro su "derecho" a fumar, se saltó a la torera la petición de la banda y la ley

Es una falacia decir que hay que dejar a los locales decidir. Si hacen eso, todos sabemos qué ocurrirá.  Y no es porque los fumadores sean mayoría, o porque sean los mejores clientes, no. Hay muchas razones por las que pasaría esto, pero la principal es porque los hosteleros no quieren líos. Si tienes un local en el que tú no quieres que se fume, pero la gente empieza a fumar, ¿qué haces, les echas? ¿Te montas un lío? No vas a tener una ley que ejerza una fuerza coercitiva y te respalde en el caso de que alguien no cumpla

Además, un si volvemos a la ley anterior ¿qué va a pasar?, ¿los hosteleros van a tener que volver a hacer obras? Uno de los principales argumentos a favor de la involución.

En realidad, esto es un tema de educación. A mí nadie me prohíbe tirarme un pedo a gusto en un local repleto de gente. Eso sí, sé que no debo hacerlo, y que si lo hago todo el mundo me mirará mal. En cambio, si alguien fuma al lado tuyo, el maleducado eres tú si te quejas.

Así que no pierdo la esperanza, y espero que el señor Rajoy si llega a la Moncloa no pierda el norte en este tema. Él apoyó esta ley no hace tantos meses, y no ha cambiado nada que justifique el cambio. Además, hay cosas realmente importantes que hacer en este país.

Yo no quiero ponerme la venda antes de tener la herida, pero si se cambia la ley voy a dejar de ser un fumador pasivo en el sentido de no hacer nada al respecto. Me aseguraré que cuando abandone un local porque se fuma en él, lo sepa claramente el encargado. Si todos los fumadores pasivos dejamos de serlo, quizá consigamos que se nos empiece a escuchar por encima de los fumadores energúmenos (que no son todos) que no entienden que estamos en el siglo XXI y que lo de fumar en locales públicos es del s XX

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