viernes, 23 de septiembre de 2011

Mañana se cumplen 20 años del Nevermind


Lo primero, siguiendo la (poca) ética de este blog es decir que esta entrada parte de la invitación de priceminister.es a participar en un concurso para bloggeros alrededor de la (enésima) reedición el Nevermind de Nirvana con ocasión del vigésimo aniversario de su lanzamiento, el 24 de septiembre de 1991, y es que en este blog siempre nos hemos vanagloriado de no hacer nada por la pasta (en el hipotético y remoto caso de que alguien nos la ofreciera). Sin embargo, la ocasión lo merece, porque aunque sin haber sido nunca un superfan de Nirvana, sí que sin duda, son de lo mejor de los 90, la década favorita de este blog.
En el año 1991 internet sólo existía dentro de algunos laboratorios, los teléfonos móviles sólo existían en las pelis, y los PCs más potentes tenían un procesador 486 y unos pocos megas de disco duro. Si tenían, porque yo por aquel entonces di el salto desde mis queridos Spectrum de toda la vida a mi primer PC, un Amstrad 486 con doble disquetera de 3 1/2 sin disco duro, vamos un pepino. En el caso de que hubiera querido rippear a mp3 (por aquel año se registraban las primeras patentes sobre este formato) el Nevermind, mi PC de aquella época habría estado unos tres días trabajando a tope. Eso sí, no habría habido manera ni de reproducirlo, ni de subirlo a internet.
Así, que en ese mundo que para los chavales de hoy en día parece el pleistoceno, Nirvana lanzó su Nevermind.
Yo por aquella época estaba acabando mi época clásica, y lo que más escuchaba por entonces era Bob Dylan, los Beatles, Sex Pistols y los Dire Straits. Pasaba las horas muertas en una tienda de discos de segunda mano de Valladolid, comprando discos piratas y cosas de segunda mano, eso sí, siempre en CD que yo siempre fui muy moderno :)
La música de los 80 no me gustaba nada, y ya estaba empezando a escuchar Radio 3 y su Diario Pop y Disco Grande. Los Planetas y El Inquilino Comunista estaban a punto de lanzar sus primeras cosas, y yo estaba a punto de zambullirme de lleno en la música de la década de los 90.
Por aquella época la piratería era a través de copiar cintas. Lo más era tener un equipo de música con doble pletina para hacer copias a saco, aunque yo me pasé muy rápido al CD y por aquel entonces yo ya había pasado por un par de discmans. Lo cual hacía que la única forma de comprar CDs a precios razonables era irse a Inglaterra (lo cual no era muy práctico), comprarlos de segunda mano, o pedirle a Josito que los levantara en algún centro comercial y comprárselos a mitad de precio. Yo hice las tres cosas en algún momento, aunque soy incapaz de recordar como me hice con el Nevermind.
El disco tuvo una promoción brutal. Era imposible escapar de Smells Like Teen Spirit. El vídeo con las cheerleaders anarquistas salía a todas horas en la tele, y de repente, a todo el mundo le gustaba y lo ponían en todos los bares, fueran rockeros o pijos (lo cual a mí me horrorizaba)
El que se convirtieran en una banda masiva me tiró para atrás al principio, aunque al final terminé comprando el disco.
No voy a decir nada nuevo sobre el disco a estas alturas de la película. Es merecidamente un disco icónico de la década de los 90.
Como os decía, no recuerdo muy bien cómo ni dónde lo compré, pero recuerdo fliparlo con el tema oculto que traía (Endless, Nameless)

Por aquel entonces, que un disco trajera un tema oculto era muy molón. Te sentías un poco especial porque tú tenías el original y eras parte del selecto grupo que lo sabía, y además, como la mayoría de los discos traían entre 10 y 12 canciones, que Nirvana pusiera 12 más 1 oculta era como que te daban más por tu dinero.
Nirvana no fueron los primeros, pero de alguna forma fueron los que lo pusieron de moda. Algunos después estiraron demasiado el concepto, como Ash en su 1977, pero recuerdo con cariño los discos (que me gustaron) que hicieron eso
Y para acabar esta entrada de abuelo cebolleta, agradezco la oportunidad a priceminister.es de haberme empujado a escribir esta ecléctica entrada (aunque eso sí, si gano algún premio lo agradeceré aún más), y me despido con la irrepetible parodia de Weird Al Yankovic del tema al que se asociará la década de los 90



Y ahora la buena!

2 comentarios:

  1. Parece que fue el otro día, joer, 20 tacos.

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  2. puff, ya te digo...
    no lo quiero ni pensar :)
    saludos!

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