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martes, 20 de abril de 2010

Sonic Youth, Madrid 19/4/10

Ayer por fín llegó el momento de ver a Sonic Youth donde se merecen, en una sala, y no en festivales como había sido el caso hasta ahora (esta es la tercera vez que les veíamos). Eso sí, la sala en cuestión es La Riviera (no voy a volver a hablar sobre la falta de salas de tamaño medio en Madrid). Y justo antes de entrar, me acordaba de la conversación tan airada que tuvieron dos pesados el otro día delante de mí en el concierto de Maceo Parker sobre la mierda de sonido que tiene la Joy Eslava frente a la maravilla que es ver un concierto en La Riviera... Sigo de piedra ante ese comentario, y eso que uno no se cansaba de decir que él era ingeniero de sonido.. Bueno, pues eso, que no dejaba de pensar en lo que el sonido de La Riviera podía hacer con el ruido de Sonic Youth, ¿se produciría un acople de proporciones planetarias que generaría un agujero negro que nos mandaría a todos a tomar por culo? Para quitarnos esta cuestión de en medio, he de decir que el sonido de ayer fue regularcillo, lo cual es una mejora respecto a lo que solemos estar acostumbrados
Y no sé si parte de "culpa" la tuvo que La Riviera no estaba llena hasta los topes. Lo cual me resulta muy curioso cuando Sonic Youth repite hoy por la demanda que ha habido. Así que o no es cierto que estaba todo vendido, o después del cierre La Riviera controla mucho más su aforo, o hubo una deserción de fans de Pavement para ver hoy a Sonic Youth acompañados de Mark Ibold
Ayer volvimos a ser aplicados, y llegamos con tiempo para poder tomarnos una cerveza (a 10,50€ el katxi amiguitos) antes de que empezara Sonic Youth (eso sí, no a tiempo para ver nada de los teloneros), con máxima puntualidad, a las 9:30 salió la formación original de la banda al escenario. Después de un "hola, somos Sonic Youth y somos de NYC", se lanzaron a tocar Schrizophrenia que fue una pared de ruido avisando de lo que se nos venía encima
Y es que ayer claramente no era un concierto de presentación de un disco nuevo (el último, The Eternal ya hace casi un año que se lanzó), fue más un concierto de grandes éxitos, de repasar los más de 20 años que llevan tocando, y de quizá celebración de que por fin están otra vez todos juntos y con ganas de tocar
No es difícil intuir que ayer el concierto me flipó, y claramente será un firme candidato a uno de los mejores concierto del año. Sonic Youth lleva siendo ya bastantes años uno de mis grupos favoritos, y de alguna forma representan lo que fueron los 90
Ayer volvimos a ver camisas de leñador, pelos descuidados (no que lo parezcan) e incluso una sensación de cierta dejadez en la higiene personal. Lo cual me recordó la historia de una vieja amiga que se fué a principios de los 90 a estudiar un año a los EEUU y se echó un novio supergrunge... El tío pensaba que lo más guay y la forma de ser un grunge de pro era ser un auténtico guarro, y no se lavaba ni los dientes. Sin comentarios
Pero para mí los 90 no fueron eso (aunque no podemos obviarlo). Sólo viendo la biografía de esta gente ya se vé porqué Sonic Youth hacen lo que hacen. Son un grupo de artistas de verdad, gente que se conoció en una escuela de arte y que son verdaderamente virtuosos. Y que cansados de la música con la que se encuentran, y muy interesados en el punk, se ponen a pasar por la trituradora todo lo que se encuentran a su paso. Para mí, esa es la verdadera esencia de la música de los 90, de la que sin duda, hay que considerar a Sonic Youth como padres
Ayer les faltó tocar algún instrumento con la punta de la polla. Utilizaron baquetas, arcos de violín, imanes, y todo tipo de trucos para sacar los más insólitos sonidos de sus guitarras y bajo. Punteos de armonicos, golpes, tocar la guitarra como un xilófono, de todo... En definitiva, una pasada. Me llamó la atención que Thurston Moore llevaba marcado en su guitarra por la parte de atrás en el mástil con pintura fluorescente en el G, D, E, y G (bueno, para los puristas, teniendo en cuenta que afinan como quieren, en el 3, 10, 12, y 15 traste)
El único pero fue lo corto del concierto. A las 11:00 ya nos habían despachado, y eso que pararon dos veces para hacer un pequeño descanso, así que "neto", nos dieron un concierto de una hora y cuarto
Eso sí, tuvieron la gentileza de regalar pósters de la exposición que están haciendo sobre ellos estos días por aquí
En todo caso, un conciertazo que recordaremos durante mucho tiempo



domingo, 31 de mayo de 2009

Primavera Sound, Barcelona 30/5/09

Ayer las crónicas serias hablaban de que los jóvenes habían tomado el Primavera Sound. Pero realmente los “jóvenes” llegaron ayer, y arrasaron. Esos jóvenes eran, y perdón por el tonto juego de palabras, Neil Young y Sonic Youth. Pero antes de ir con ello, contaros un poco más sobre el Primavera Sound.

Resulta que los organizadores del festival han decidido este año que a pesar de pagar 75€ por una entrada de día, no puedes quedarte con la entrada. Ni rota, ni sellada, ni nada. Al entrar te cambiaban la entrada por un ticket (el de arriba). Yo sinceramente al principio pensé que al festival le había entrado una conciencia verde repentina, y que recogían las entradas para reclicarlas, y te daban este ticket para entrar y salir, e incluso, quizás esa tarjeta se podría utilizar para cargarla e ir pagando las consumiciones. Pues me equivocaba, resulta (por su puesto ni hablar de las consumiciones) que la tarjeta esa sólo para ser escaneada a la entrada, y al final, nadie las recogía ni nada parecido. Así que, el nuevo sistema es muy eficiente. Tienen que montar un tenderete donde te cambian la entrada de papel, por una tarjeta de plástico codificada con un código de barras, para pasar por unos lectores de códigos de barras, manejados cada uno por una persona. Lo dicho, muy eficiente


Pero las “moderneces” no se acabaron ahí. Resulta que los organizadores también decidieron cambiar las casetas con gente vendiendo tickets para las consumiciones (algo que también tiene un poco de delito la verdad), por unas máquinas expendedoras. Estas máquinas, a parte de que sólo las había en un sitio provocando grandes aglomeraciones, hay que reconocer que eran bastante intiutivas y fáciles de utilizar, pero eran leeentas... Lo cual hacía las colas aún peor. Pero lo peor fue que se estropearon al final de la velada, lo que dejó a mucha gente sin saber muy bien qué hacer (aunque faltaba muchísima bebida en muchísimos bares, con lo que tampoco había nada que comprar)


Pero bueno, pasemos a lo realmente importante. Y la verdad, es que a pesar de que teníamos la intención de ir pronto al festival, un arrocito en la playa, y el calor que hacía, hizo que no fuéramos hasta justo antes de que empezará Neil Young. Por lo tanto, nos perdimos el concierto de Maika Makovski


Maika Makovski


Pero que no la viéramos, no va a impedir que hable de ella. Maika ha sacado hace poco su tercer disco, y reconozco que no es mi favorito. Este último es mucho más acústico y tranquilo, frente a los anteriores (sobre todo el primero), mucho más eléctricos y ruidosos


El porqué hablar tanto de esta chica (aunque realmente mantiene un grupo estable detrás de ella), es porque hace un par de años, en un puente de mayo en Madrid, debido al tiempo horroroso que hacía, decidimos no salir y quedarnos en Madrid. Después de cenar por el centro, y refugiándonos de la lluvia, acabamos en el Wurtliztler, local del que había oido hablar, pero que nunca habíamos estado. Y resulta, que Maika Makovski tocaba allí. Yo reconocía el nombre de haber leído algo en alguna revista, pero nada más. El caso, es que nos decidimos a entrar, y la sorpresa fué que a parte de los camareros, éramos 5 personas viendo el concierto. Sin embargo, lo más sorprendente, es que a pesar de lo desolador del local (un local en el que fácilmente cabrían 150-200 personas), estos chicos dieron un peazo de concierto, claramente disfrutando (entiendo que se lo tomarían casi como un ensayo), y haciéndonos pasarlo muy pero que muy bien.





Vídeo cortesía de achesinache


Neil Young


Plato fuerte sin duda del festival, y ante lo difícil que era ir hoy a verle a Donosti (aunque supongo que será espectacular verle al solito), esto era la única opción. Yo de Neil Young (se merece un link a la wikipedia), lo que más conocía era el Mirror Ball y las partes más “ruidosas” de sus últimos discos. Pero últimamente, y gracias a Carlos y a las clases de guitarra, he ido descubriendo las partes más clásicas. Desde luego no soy un experto en su discografía, pero es uno de los conciertos que esperaba desde hace mucho tiempo


Neil Young se presentó en Barcelona con una fabulosa banda (en la que le se incluye su mujer) que realza aún más el show de Neil Young. Y con un poquito de retraso, cuando los últimos rayos del sol caían sobre Barcelona, empezaron a sonar los acordes de Mansion on the Hill y al que siguió un My My, Hey Hey muy noise. Podríamos decir que el concierto tuvo tres partes muy diferenciadas. Una primera rockera, que dió paso a una acústica y más folk en el que Neil se turnaba con el piano, la guitarra acústica y la harmónica. Y finalmente pasamos a una parte realmente noise, en la que después de dos bises (en la que no faltó Rockin' in a Free World), Neil terminó destrozando las cuerdas de su Gibson en el final de una versión espectacular de A Day in the Life reivindicándose como inventor del noise, dejando todo listo, para que Sonic Youth cogiera el testigo. Simplemente espectacular.




Deerhunter


A los Deerhunter los vimos 4 canciones en lo que esperamos que se aclarara un poco la zona de “restaurantes” para cenar. Y la verdad es que lo poco que les vimos, nos gustaron. Con el papelón de tocar entre Neil Young y Sonic Youth, salieron a mantener el nivel de energía que tenía la gente, y en esas cuatro canciones, la verdad es que no dejaron a nadie quieto. Tengo sus discos por ahí pendientes de escuchar, pero claramente después de lo que ví ayer, hay que escucharlos ya


Sonic Youth


Y esta vez con tremenda puntualidad, salieron los otros “jóvenes” del festival. Esta era la segunda vez que les veíamos, y la segunda en el mismo escenario. La otra vez, en el Primavera Sound del 2007, vinieron siguiendo la moda (que parece de momento extinguida) de hacer un concierto ciñiéndose al repertorio de uno sólo de sus discos, el Daydream Nation


Esta vez, venían presentando su nuevo disco, The Eternal. Y la verdad es que ayer vimos a unos Sonic Youth rejuvenecidos. Daba la sensación de estar viendo a unos chavales. Entregados, demostrando por qué son la juventud ruidosa, y poqué tocan como tocan. Sus nuevas canciones no desentonaron nada con sus clásicos. Y es que sin el corsé de ceñirse a una lista de canciones cerrada, pudieron alternar canciones de este nuevo disco (al que después de lo de ayer, tengo muchísimas ganas) con algunas de las mejores canciones de su ya largo repertorio. La verdad es que si ya la otra vez me gustaron mucho, ayer me reitero en mi posición de fan total de los Sonic Youth.


Y si Neil Young dió una clase de noise al final de su concierto, los Sonic Youth no se quisieron quedar atrás, y demostraron al maestro que son unos alumnos aventajados. Acabaron el concierto todos delante de los amplis a ver quién sacaba más ruido de sus instrumentos, sin embargo, esa suma de ruidos, no era ruido, era noise



Simian Mobile Disco


Y como fin de fiesta, y cómo es habitual en este tipo de festivales, música electrónica por doquier. A mí la música electrónica no es que me guste mucho, aunque tampoco la detesto. Creo que casi nadie puede evitar moverse con Chemical Brothers, Orbital o Prodigy (por citar algunos), y entiendo que para un festival que vende entradas de noche para un público muy concreto, la música electrónica es lo obvio. Sin embargo, creo que algún festival debería atreverse a programar rock hasta horas más altas de la madrugada. De hecho, estoy seguro que muchos de los que ayer tocaron a las 5 de la tarde, habrían estado más que encantados de tocar a las 2 o las 3 de la mañana (desde luego yo lo hubiera agradecido)


El caso es que nos quedamos a ver un rato a los Simian Mobile Disco, y nada nuevo bajo el sol. Ritmos pegadizos y trucos electrónicos, pero ya lo hemos oído esto antes muchas veces.


He visto unos cuantos conciertos de música electrónica, e incluso en los que realmente he flipado con ellos (Chemical Brothers y Orbital), siempre me queda la duda de cuál es la diferencia con escuchar el disco?


Quiero decir, ayer había dos tíos dando vueltas a una pila de ordenadores y demás, y les veíamos tocar botones, y girar ruedas, pero realmente qué están "creando" en ese momento? Ya sabéis que la ignorancia es la mejor amiga de la osadía, y aquí me declaro un total ignorante, pero la verdad es que no le veo la gracia, y ayer menos. De hecho, durante la mayor parte del tiempo que estuvimos allí, no se veían nada más que luces estroboscópicas y humo, una pared de humo que impedía ver lo que hacían esos dos chicos en el escenario (aunque ya os digo que me parece que no es mucho). Eso sí, un chunda chunda muy pegadizo que a esas horas es lo único capaz de hacerse mover a la gente