Segunda vez que veo a los Killers. La primera vez fue hace dos años en el fugaz Pepe World Festival 2007 en el que compartían cartel con los Smashing Pumpkins, Kasabian, Standard y Triángulo de Amor Bizarro (aunque sólo llegué a ver a Kasabian, Killers y Smashing Pumpkins). La verdad es que aquél festival me dejó un mal sabor de boca, en general del festival, y de los que pasaron por allí. El festival fue acumulando un retraso brutal, era un festival "light", hizo muchísimo calor, y la organización fue un desastre absoluto. En cuanto a los Killers, tampoco me gustaron mucho. El organillo que en los discos tiene cierta gracia, en el directo predominaba sobre todo lo demás, inlcuso las guitarras terminaban sonando a organillo. Eso, junto a que en aquél momento ya se estaban poniendo de moda entre algunos quinceañeros, y justo tuvimos al lado a un grupo de quinceañeras petardas gritando a Brandon todo el concierto lo guapo que era, me dejó pocas ganas de volver a verlos. Sin embargo, Raquel no pudo venir aquella vez, y se quedó con muchas ganas, así que allá que nos fuimos...Antes de los Killers, actuaban de teloneros los Louis XIV, una banda de San Diego a los que vimos las 4-5 últimas canciones. La verdad es que tocar de teloneros en un concierto así, en el que nadie te conoce, en un recinto tan grande, y que encima no te encienden las luces, tiene que ser difícil, pero a nosotros nos gustaron, y a parte de pensar que sonaban mucho a los Killers del primer disco, pensamos que esta gente en una sala pequeña tiene que ser la bomba. Os dejo un vídeo
Y cuando pasaban 4 minutos de las 21:30, salieron los Killers para dar su último concierto de la gira europea de su último disco, Day & Age. He de reconocer que no lo he oído completamente, pero lo poco que he oído, más lo que oí ayer, no me ha gustado mucho. Si Hot Fuss era un disco rockero con himnos fiesteros, Sam's Town empezaba a ahondar en el melodrama y la grandilocuencia, creo que ahora se encuentran en una megalomanía que me recuerda mucho a los Muse de la última época
La verdad es que de un grupo formado por un guitarrista que parece sacado del grupo más heavy de los 80, un bajo que podría estar en un grupo redneck sureño, un batería que podría perfectamente haber tocado con algún grupo grunge, y un cantante mormón que desearía haber nacido hace unas décadas para haber vivido el glam en primera persona, y nacidos en Las Vegas, ¿qué se puede esperar sino esa grandilocuencia y melodramatismo? Además, ayer acompañados de otros tres músicos (saxo, percusión --> timbales, y más teclados, guitarra y violín), en un escenario con palmeras de plástico que no sé si evocaban a los casinos de su ciudad natal o a las de la por fin reabierta Sala La Riviera
Y aunque fué sorprendente que se quitaran de encima su último megahit Human a la primera de cambio, y así dejando a muchos de los asistentes sin la única canción que conocían, el concierto empezó más o menos como me esperaba. Tocaron algunos de sus grandes éxitos del primer y segundo discos en mi opinión demasiado descafeinados y con demasiado organillo (no podía quitarme de la cabeza que aquello me recordaba demasiado a Camela), y luego se dedicaron en profundidad a su último disco, con verdaderos tostones entre ritmos trópicales, organillos, saxos y violines.
Aquí os dejo su interpretación muy al principio del concierto (en mi opinión un poco desangelada) del Somebody Told Me
Sin embargo, he de reconocer, que aunque no me estaba gustando el concierto, el buen rollo, la energía de esta gente y que el público (el Palacio estaba a tope, no había visto tanta gente desde The Cure) estaba totalmente entregado, me estaba sorprendiendo y contagiando ese mismo buen rollo. Con Smile Like You Mean It, y ya en la segunda mitad del concierto, aún sonando todavía un poco flojo, las cosas empezaron a mejorar
Entonces, algo ocurrió, rasgaron un poquito la guitarra, se olvidaron del organillo, y se dedicaron a los dos primeros discos, incluyendo el bis para el que dejaron Bones (porque si Tim Burton te hace un vídeo, tienes que aprovecharlo), y todo cambió.
La verdad que la parte final del concierto fue espectacular, con sonidos mucho más rockeros, con pirotecnia, la gente enloquecida, ellos entregados, totalmente grandioso, que no grandilocuente. Estos eran los Killers que al menos yo quería ver, y me da la sensación, que en el fondo ellos quieren ser, porque de alguna forma parecieron decir, nuestro último disco a pesar de que nos estemos forrando con él, y llenemos pabellones con 15000 personas, no es lo que realmente somos, no somos un grupo de organillo tipo Camela, sino somos una banda de rock
Y rematando un final de concierto apoteósico, The Killers acabaron con When You Were Young su gira Europea 2009.



